domingo, 15 de julio de 2012

JOSÉ SANTOS CHOCANO, EL "CANTOR DE AMÉRICA"


Adusto, severo, inflexible, el poeta posa para el fotógrafo Manrique en Caracas, 1922.

 Este artículo fue publicado en una revista limeña en mayo de 1975. Su autor es el padre Salomón Bolo Hidalgo, quien con toda razón mostraba su ira contra el injusto tratamiento que los “círculos oficiales literarios” del Perú han venido dando al célebre “Cantor de América”, uno de los grandes de la literatura peruana e hispanoamericana de todos los tiempos. Un genio auténtico naturalmente puede causar controversia por algunos de sus actos que haya cometido, pero ello no debería ser óbice para reconocer el talento y la influencia que tuvo en su momento. Muchos ilustres críticos, como el endiosado José Carlos Mariátegui, demostraron pobre criterio al juzgar la obra de Chocano, achacándola de ser excesivamente “exuberante” o “superficial” o de ser un simple “versificador”, cuando en esa obra hay muchos y variados matices para explorar, especialmente en el plano intimista. Pesó en tales desatinados comentarios el odio ideológico y personal más que otros criterios de valor. Algo imperdonable para los “bolcheviques” peruanos de su tiempo era que Chocano se declarara simpatizante de las “dictaduras organizadoras” del continente, entre ellas la de Leguía. El asunto es que Chocano tenía su propio concepto político, tan respetable como lo podría ser lo de la “dictadura del proletariado”, por lo que las simpatías políticas no deberían ser razón o excusa para desdeñar el talento literario de alguien. De otro todo, todos concuerdan en execrar al poeta el crimen de Edwin Elmore, hecho de por si lamentable, pero en algunos libros se ha descontextualizado y omitido detalles significativos de ese episodio, con la clara intención de presentar a Chocano como un criminal frío y desalmado; lo cierto es que el tal Elmore, un joven impetuoso que presumía de “librepensador”, no hizo sino todo por provocar la ira del poeta, hasta que por un azar del destino se tropezó con éste, dándole aquella bofetada que le sería fatal…

EL CANTOR DE AMÉRICA, CIEN AÑOS DESPUÉS


Pocos conocieron al padre del poeta, don José Félix Chocano de Zela. Justamente allí lo tenemos, con su noble barba blanca, rodeado de los pequeños Eduardo, Alberto y José Santos Chocano Bermúdez, todos hijos del Cantor de América.
Comenta: Salomón Bolo Hidalgo


Es increíble el sectarismo de cierta prensa "socializada", que publicita a extranjeros que no llegan al relieve de grandes peruanos, o que nos habla de unos peruanos con desconocimiento total de otros. El 14 de mayo de 1975 se cumplió el Primer Centenario del nacimiento de nuestro más grande poeta de América, y sin embargo ni el INC le rindió el homenaje debido, ni la Municipalidad de Lima lo recordó como debía, ni se ha puesto siquiera primera piedra del mausoleo que la nación le debe. ¡Increíble, pero cierto: el gran Chocano, el inmenso Chocano es el gran olvidado en Perú, su patria!
Y sobre la tumba de ese gran hombre, para que todo el mundo los vea, hay dos gruesos errores: figura como fecha de su nacimiento el 15 de mayo de 1875, cuando en verdad su nacimiento fue el 14 de mayo de 1875. Como fecha su muerte aparece el 3 de diciembre de 1934 cuando todos sabemos que fue el 13 de diciembre de 1934. ¿Qué hace el INC? ¿Para qué está INC? ¿Sólo para presentar barboncitos por televisión, o barboncitos y lampiños que no saben ni dónde están parados?



¿Por qué en el INC están los retratos de escritores e intelectuales que evidentemente son dignos de recuerdo pero que no han tenido la prestancia y el talento superior de Chocano? Alguien podrá decir que "toda comparación es odiosa", pero hay que terminar con una mentira que sólo sirve para amparar la mediocridad o la discriminación odiosa y sectaria. Para distinguir, para establecer una verdadera escala de valores, la comparación es necesaria. Si no, ¿cómo podré distinguir entre el héroe y el traidor? ¿Cómo la diferencia entre el graznido de un cuervo y el gorjear de un jilguero? ¿Cómo distinguir sin compararlos el croar de una rana del cantar de un ruiseñor? ¿Cómo distinguir entre un micro-intelectual como Winstoncito Orrillo que se atreve a decir en el diario "Expreso" (¡tenía que ser allí!) : "A Chocano le hizo falta una tesitura ideológica que le fue imposible alcanzar por sus excesivos lastres individualistas", frente a un gigante intelectual como don Miguel de Unamuno, quien llama a Chocano "El Cantor de América", o frente a esos otros gigantes que como Rubén Darío, dicen que "Chocano concreta el decir de todo un continente", o frente a esos verdaderos revolucionarios que como Pancho Villa, exclaman: "Si Chocano fuera mexicano, sería el presidente triunfador de la revolución", o que como el General Venustiano Carranza, Presidente de México, afirman: "José Santos Chocano no es tan sólo el símbolo de la Revolución, es el luchador auténtico de los derechos democráticos de los pueblos de nuestro continente, por lo que el Perú debe sentirse orgulloso de tan preclaro hijo"?


Todos los que hablan de Chocano sin conocer al verdadero Chocano sólo son pedantes ridículos a los que hay que decir con todas sus letras: "¡Por favor! ¡Estudien antes de hablar o de escribir!


Para ilustración de esos que hablan de Chocano sin conocerlo debidamente, para esos funcionarios que mientras rinden "homenajes" a mediocridades, olvidan al gran Chocano que no lo fue un gran poeta sino formidable político y un auténtico revolucionario, consignaré lo que han dicho de él personalidades de primer orden y sintetizaré lo que enseñó en su desconocida obra: "Idearium Tropical", y que el INC debería reeditar, con el permiso correspondiente, en vez de tantos mamotretos que dan risa cuando no lástima.

Personalidades que hablan de Chocano

Además de las personalidades que hemos citado, políticos, revolucionarios y poetas han mostrado su admiración por José Santos Chocano Gastañodi, inmenso poeta, político y revolucionario que, como todo gran hombre, ha sido, es y será por mucho tiempo, centro de contradicción. Las almas pequeñas, inficionadas de envidia, verán en él, más que sus resplandores inmortales, sus sombras pasajeras. En cambio, las almas nobles que comprenden que no hay sol sin nubes, verán en él lo que tantos y tantos grandes vieron en José Santos Chocano.


El Presidente Wilson, de los EE.UU. de N.A. dice: "Chocano no es sólo un gran poeta, es el genio que nos trae la verdad de los pueblos".


El General Álvaro Obregón afirma: "Santos Chocano es la armonía de la Revolución".


José Vasconcelos añade: "Chocano es el verso de la revolución".



Antonio Caso asegura: "Chocano es el apóstol de la Humanidad".



J. Puig Causarang concluye: "Chocano: es débil como un niño en lo íntimo; indomable cuando defiende lo justo; arrogante cuando canta lo bello, y su verbo electriza las multitudes cuando defiende su auténtica democracia".


José Enrique Rodó profetiza diciéndole a Chocano: "Reconocí en Ud. al poeta que, por raro y admirable consorcio, une la audacia altiva con la firmeza escultórica de la forma; y que, con generoso designio, se propone devolver a la poesía las armas de combate y su misión civilizadora, acertando con el derrotero que, en mi sentir, será el de la poesía americana".


¿Sabían esto los detractores de José Santos Chocano?

Como diplomático, Chocano obtuvo grandes triunfos en Colombia, Nicaragua, Guatemala, México, Panamá, España. Amigo y colaborador de presidentes del Perú y del mundo, cuando su vida es amenazada, 12 presidentes piden a Guatemala por la vida del poeta; se une a ellos la voz del mismo Papa Benedicto XV, y de los más grandes intelectuales del mundo, que lo arrancan de los que Chocano dijo: "Tiene razón el pueblo en pedir mi cabeza: porque no la tiene".

Hasta el Zar de Rusia, Alejandro I, manifestó su admiración hacia Chocano.

¿Y qué decir de la ceremonia de su coronación por la Municipalidad de Lima, el 5 de noviembre de 1922, con la adhesión de 92 provincias del Perú, y en donde fue aclamado por las multitudes y por esas personalidades de nuestras letras que se llamaron Dr. Clemente Palma. Enrique Bustamante y Ballivián, Felipe Sassone, José Gálvez, Modesto Molina, José Fianson, Roger Luján Ripoll, José M. Eguren, Delia Castro de González, Percy Gibson, José Chioino, Clodo Aldo, Humberto Solari, Federico Bolaños, Ramiro Pérez Reinoso, Ricardo Walter Stubbs, etc.?


¡Ni César Vallejo ni José Carlos Mariátegui tuvieron tanta resonancia mundial!

Chocano político revolucionario

Desde Torreón, el 29 de marzo de 1915, el gran Pancho Villa escribía: "Señor José Santos Chocano. Muy estimado amigo: Complázcome en felicitar a Ud. por haber sabido interpretar los ideales de la Revolución Mexicana". Y concluía: "La labor de Ud. acompañando al pueblo mexicano, en estas horas de dura prueba, es digna del mayor encomio".


¡Y no sin razón! En el Programa de la Revolución Mexicana, Chocano planteaba soluciones certeras al problema agrario, al problema bancario, al problema minero, en el que entre otras cosas decía: "Hay que nacionalizar las minas de carbón y los yacimientos de petróleo, como medida necesaria para garantizar, entre otros derechos, el de neutralidad nacional en lo referente a combustible de guerra". ¡Y no era todo! Si Camboya hubiera leído y seguido los consejos que hace más de 60 años diera Chocano a Colombia para que no perdiera Panamá, hoy Camboya no hubiera sufrido la humillación que ha tenido que padecer.


¡No es todo! Chocano hablaba ya, en esa época, del problema contributivo, del problema municipal, del problema obrero, en donde ya señalaba la necesidad de un Código de Trabajo, de horas de trabajo, accidentes, seguros, cooperativas, la creación del "Museo Social y de Trabajo", de leyes de protección para el hogar obrero, y sobre la institución de cámaras obreras mixtas, es decir, con obreros y propietarios en todos los Estados. La Propiedad Social y la Comunidad Industrial, ¡prácticamente estaban anunciadas y señaladas ya por Chocano! ¡Y no es todo!


Chocano habla del problema militar, sanitario, usurario, editorial, administrativo judicial, legislativo, electoral, y termina con una frase contundente: "Los principios son como las estrellas que brillan sobre todos, sin que nadie alcance a hacerles daño".


Su Canto a Bolívar, "El Hombre Sol", al "Morro de Arica"; sus poemas "Excélsior", "Ante el Pueblo", "Para todos", "A los que sufren", "Estigma", "Rebeldia", `Blasón" "Proclama", "Desde la Cumbre", "Alma Fuerte", "La América Loca" "El Canto del siglo", "Sinfonía heroica", "Tríptico heroico", "Oda cívica", "La Tierra del Sol", "Cahuide"', "Plegaria lírica a Santa Rosa de Lima", "La canción del camino", "Otra vez será", "¡Quién sabe!", "El alma primitiva", etc., demuestran que José Santos Chocano no sólo fue un gran poeta sino un gran político y un gran revolucionario!



¡A corregir, pues, nuestros yerros! Y a hacerle el mausoleo que por ley ya se le debería haber hecho y a colocar en sitio de honor su retrato en el INC.

 
Chocano, el gran olvidado, será siempre orgullo del Perú.

Los hijos del poeta: Alberto y José Santos, esperando la llegada de los restos de su padre en el aeropuerto, mayo 65.





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